
Recuerdo a Manfred. Era una gran persona. Cuando le conocí, hace unos seis años, ya arrastraba su enfermedad. Eso no le impedía ser vitalista. La vida corría por sus venas como si tuviera veinte años.
Era un genio. Yo creo que todos los que tuvimos la oportunidad de conocerle en el Seminario que hubo en El Escorial nos quedamos con esa sensación. La de alguien con pasión por todo lo que hacía. Además de un gran sentido del humor, mucha coherencia, amabilidad, ternura y maestría.
Aún tengo su Cappa colgado en mi cuarto. Ahora tiene una mirada triste. Yo también lo estoy.
Creo que hemos perdido al mejor dibujante de este país. Por desgracia, desconocido para muchos. Espero que esto sirva para darle el reconocimiento que se merece y nunca olvidar sus obras, tan grandes como él.
Descansa en Paz.
viernes, octubre 05, 2007
Adiós
Etiquetas:
comic,
frank cappa,
manfred sommer,
mis cosas
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)




0 Pintamonas:
Publicar un comentario en la entrada