
Rumiko Takahashi, Toriyama y Tezuka... parecen hermanos...
Desde hace unos días estoy en posesión de TODOS los capítulos de Utena; que son, exactamente 39, y también la película. Sí, ejem, soy una friki de la serie y la verdad es que tengo mis motivos.
Para los que no conozcáis al personaje, Utena es una chica de unos… 16 años (¿?) que goza de la mayor popularidad en su colegio ya que es algo “rarita” y se viste como los chicos. Por esta razón, despierta entre las féminas cierta atracción (en unas ocasiones más evidentes que en otras) y entre los hombres respeto, ya que no dudará en enfrentarse a quién sea por ser fiel a sus elevados ideales de nobleza. Y todo esto viene (esta parte le encantaría a Freud) por que en su infancia un apuesto príncipe la consoló por la pérdida de sus padres y le dijo que nunca perdiera esa fortaleza, dándole, además de un consejo, un cariñoso beso en la frente y un anillo que Utena jura que es de compromiso. Este hecho, en vez de convertirla en la princesa más femenina del mundo, tipo Disney o algo así, pues hizo todo el efecto contrario… Utena decide seguir el ejemplo de su príncipe y seguir sus pasos tanto en su forma de actuar como en su aspecto físico.
Bien, pues con esta idea se desarrolla un trama de duelos (qué guay es la esgrima, a mi siempre me ha despertado cierta admiración… hum) y enredos amorosos que enganchan desde el primer capítulo.
(Ojo, lo que sigue a continuación son meras pajas mentales)
En realidad siempre me lo he preguntado, ¿cómo consiguen los japoneses esa narrativa (en el manga) tan adictiva y seductora para el público femenino? Quizás es por eso, por que, al contrario que en occidente (menos las revistas para chicas de la época de mis padres) el autor de manga mima y cuida a las lectoras y consigue conectar muy bien con ellas. Además supongo que un alto número de los autores de Manga Shôjo (para chicas) serán mujeres también… no sé…
Siempre he dicho que el manga tiene esa facultad, la de jugar con los sentimientos de las lectoras y hacernos partícipes de la historia. Desarrollan las tramas con lentitud, todo muy en su justa medida, algo muy propio de toda esa cultura oriental, como el teatro Kabuki o las pelis de Kurosawa, supongo. Tampoco es que sea una entendida en el tema… si no, en la derecha tenéis el enlace de mis coleguis Aurora y Diana del estudio Kôsen, seguro que ellas nos podrían dar mil lecciones.
El caso es que divagando un poco sobre el tema, siento que por estos motivos el manga es el rey del cómic entre las chicas europeas. También hará algo la estética, tan refinada y estilizada… además de expresiva… y también, por que no, las pequeñas escenas de humor intercaladas. (Inciso) Hay capítulos de Utena en los que he llegado a desternillarme con partes completamente absurdas (fin del inciso). Aunque como en todo, hay cosas criticables…
Desde el fin de mi adolescencia abandoné un poco el manga (al igual que el cómic norteamericano y cada vez más el francés) por parecerme todo demasiado igual. La estética en todos es muy parecida, sobre todo en los últimos años con la extrema masificación de la industria. Aunque siempre quedarán clásicos como Tezuka y pequeñas joyas modernas como Takahashi o Toriyama, por poner sólo unos ejemplos.
Bueno Otakus (los que estéis presentes…) no me despellejéis ¿eh? Al fin y al cabo, es sólo una opinión.
Digo yo.
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Y Utena seguirá siendo GENIAL (con Mayúsculas), de hecho, voy a seguir hinchándome a capítulos.
domingo, agosto 26, 2007
Utena y el Manga
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